LA VERDADERA HISTORIA DE HOLTON BUGGS

De ser Criado por su madre en un familia humilde a SER el Nº 1 en la Industria de «Redes de Mercadeo»

          Algunos ven mi éxito hoy y piensan que he debido tener la suerte de nacer con lo que tengo. Sin embargo, aún recuerdo claramente mi infancia en el “Ponce de León” en Tampa, Florida, viendo a mi madre trabajar en distintos empleos para poder cuidar de mí. Al igual que muchos niños en hogares donde solo había un padre, pasé mis primeros años en una guardería y fui cuidado por una niñera.

 

           Durante esos días, a mi madre solo le llegaba el dinero para pagar la guardería, el techo donde vivíamos, la electricidad y los alimentos. No había algo especial, como salidas de fin de semana, viajes ni actividades extraescolares. La profesora de secundaria ganaba menos de $1500 al mes. Ella era una buena persona, pero lo cierto es que aprendí más acerca de las telenovelas que ella nos contaba, que a contar, leer y escribir. No era la persona más adecuada para estar educando a los niños de primaria.

           Pero mi madre tenía que hacer lo que tenía que hacer. Aunque sabía que no estaba en el mejor ambiente, ella siempre me decía cosas positivas que me animaban. Gracias a esas palabras, en lugar de escuchar lo que decía la niñera o lo que nos contaban en la guardería, decidí tomar las palabras de mi madre y creer en mi mente que podía volar como un águila.

El medio ambiente lo es todo, así que en la escuela, cuando tenía 14 años, comencé a trabajar cortando el pelo para poder ganar algo de dinero. Me cansé de hacer todo el trabajo yo sólo y descubrí el apalancamiento mediante la compra de dulces, conseguía reclutar personas que los podían vender para mí. Una de las 12 personas a las que contraté fue Earlene Lilly, quien ahora es Earlene Buggs, mi esposa y mi mejor amiga.

Fui a la universidad para obtener un título de Ingeniería, pero al final me di cuenta que el salario de un ingeniero no me costearía el estilo de vida y la libertad financiera que deseaba. En 1996, a los 27 años, inicié la primera de muchas empresas.

          ¡¡Mi esposa Earlene y yo éramos dueños de una empresa de muebles!!

A pesar de que teníamos dinero, una buena casa y buenos coches, no teníamos tiempo para nada. Yo era un esclavo del negocio, porque nadie podía hacer lo que se necesitaba hacer, mejor que yo… y aquello no me daba tiempo para vivir. La economía se derrumbó en el extranjero, así que el coste de la importación de muebles se disparó y, al igual que muchas empresas de hoy en día, tenía que pasar el costo a los clientes, elevando el precio de los productos. Había grandes empresas de muebles con más recursos para poder hacer las cosas que nosotros no podíamos hacer… y nos fuimos a la quiebra.

Yo sabía que tenía que hacer algo diferente por lo que decidí escuchar a un amigo acerca de esa cosa llamada Redes de Mercadeo. Me inicié en una de esas empresas y durante 7 años no gané más de  500 dólares en todo un mes. Mi organización nunca llegó a tener más de 50 personas y los 50 no estuvieron todos al mismo tiempo.

Muchos, incluyendo mi esposa, pensaron que estaba loco por quedarme así aún sin ganar dinero, pero lo hice porque me encontré con un Campeón, con mi Mentor, que tenía todas las cosas que yo quería tener, así que mejor lo escuché a él.

Rodeate de los que de verdad saben.

Encontrar y rodearme de personas de éxito en la empresa era lo que quería, así que mientras la gente pedía autógrafos y fotos, yo estaba de pie al lado de ellos escuchando lo que decían, tomando notas y grabando con mi grabadora. Mientras la gente estaba en casa durmiendo, yo me levantaba tarde porque revisaba mis notas y escuchaba lo que había grabado una y otra vez, una y otra vez, para poder absorber todo lo que sabían y luego lo iba aplicando.

En 7 años, a pesar de no ganar más de 500 dólares en un mes, nunca me perdí una reunión para la que estuviera calificado porque yo sabía que el valor de esa información y el conocimiento que se adquirían en estos eventos. Fui apadrinado por un multimillonario que ahora gana miles de dólares en el Network Marketing.

Teníamos 250.000 dólares de deuda de nuestro negocio de muebles, estábamos a 45 días de la ejecución hipotecaria y con mi Lexus embargado, así que algo tenía que cambiar. Entonces recibí la llamada que cambió mi carrera en la industria de las Redes de Mercadeo y sentó las bases de lo que soy hoy.

Me uní a mi siguiente empresa. Era el momento adecuado, junto con tener a las personas adecuadas en mi lista de contactos, a las que, a pesar de que tenía miedo de llamar para ofrecerles esta otra oportunidad, lo hice de todos modos. Juntos hemos ganado millones de dólares y hemos ayudado a varias familias a hacer lo mismo en un período muy corto de tiempo.

Mucha gente nos miraba pensando que tuvimos suerte, cuando la verdad es que trabajamos mucho aplicando el conocimiento correcto y además pagamos el precio totalmente.

Nos pasó igual que la historia del árbol de bambú chino que crece sus raíces bajo la tierra durante años, sin signos de crecimiento por encima del suelo, hasta que llega un momento en el que comienza a crecer y lo hace más de 100 metros de altura en sólo unos días.

Aunque la verdad es que estaba preparando unas buenas raíces para poder crecer velozmente y, debido a sus fuertes raíces, el crecimiento rápido es posible.

Nunca me uno a una empresa si siento que habrá una fecha de caducidad, así que cuando nos hicimos parte de esta nueva empresa, tomé la decisión de hacerlo sobre la base de que era lo mejor para nuestra organización y para sus familias. Cuando usted está en el marco del retrato, a veces no puede ver la imagen, pero debido a mi posición en la empresa, vi la imagen completa y ésta no se equiparaba a lo que sabíamos que debía ser lo mejor a largo plazo. Así que, después de 5 años de construcción con esa empresa, decidimos separarnos.

La transición de un grupo de cualquier tamaño a una nueva empresa, no es una tarea fácil. Muchos se vuelven tan apegados a la empresa que pierden de vista que se trata de una decisión empresarial, creando así una falsa sensación de seguridad. Así que cuando empezamos a decirles que era hora de irse, comenzaron los blogs con los “te odio”, “tenga cuidado”, “oculte su dinero y corra”.
Estando en un evento en alguna parte del mundo, una señora me dijo que me buscó en Google y estaba muy emocionada de conocerme. Mi respuesta fue: “¿Eh? Usted me Googleó… y todavía quiere conocerme?”

Invertí tiempo en busca de otro hogar, y la compañía que encontré realmente parecía que era la adecuada. Me encantó el liderazgo que había en el lugar y la cultura de la empresa, así que nos dirigimos a ella y en poco tiempo nos fuimos directamente a la cima. Debido a nuestro éxito, nos hicieron un montón de llamadas de gente que quería reclutarnos para diferentes empresas, y como creo en la construcción de relaciones, yo por lo menos los escucho a todos, por respeto.

Un día recibí una llamada de un socio de negocios que saltaba de emoción, diciéndome que había encontrado el mejor producto para una red de mercadeo. En ese momento yo había estado en las redes de mercadeo durante 18 años y vendí de todo lo que se pueda imaginar, así que sólo podía comenzar a imaginarme de lo que estaba hablando. Estaba pensando que tal vez encontraron una manera de poner “electricidad inalámbrica” o algo así, le pregunté qué era y después de hacer una pausa y ponerse en la actitud correcta para ofrecer lo que él pensaba que era increíble, me dijo: “CAFÉ”.

Bien, igual podría haber dicho “ataúdes”, porque a mí me interesaba el café tanto como podían interesarme los ataúdes. Yo no tomo café, así que le dije que no estaba interesado, pero le deseé lo mejor. Él quería enviarme algunas muestras de forma gratuita, así que le di mi dirección postal simplemente porque, si él venía a visitarme un día, al menos le serviría su café y no otra cosa, por respeto.

Recibí el café y lo puse en mi despensa. Nunca pensé en ello porque no estaba buscando otra oportunidad. Yo visitaba la despensa cada día y buscaba mis dulces favoritos, “pastel de cebra”, que estaban justo al lado de la caja de café que me envió.

Continuamos construyendo con la compañía en la que estábamos y lo cierto es que nos estaba yendo bien, planificando una carrera a largo plazo. Entonces ocurrió lo inesperado, cuando nos enfrentamos con algunos problemas legales en la empresa sobre los cuales no teníamos ningún control. La prensa nos dio un día tremendo y lo mismo hicieron los bloggers on line. Consecuentemente, la gente entró en pánico, los negocios cayeron drásticamente, al igual que los cheques de todos.

Como todas las personas, me buscaron para que les diera alguna respuesta a esta situación. Mi sostenimiento financiero estaba asegurado, pero muchos en mi equipo no estaban en la misma situación, así que sabía que tenía que tomar una decisión. Fui a buscar otro “pastel de cebra” y lo primero que vi, por primera vez en cuatro meses, fue la caja de café. De repente sentí al abrir la puerta una oportunidad delante de mi… y justo allí estaba. A pesar de que estuvo frente a mí por meses, mis ojos estaban cerrados de par en par. Inmediatamente, me sentí culpable porque yo enseñaba a todos a estar abiertos a las oportunidades, pero yo había estado cerrado a ellas.

Abrí la caja de “Café Latte”, que en ese momento se llamaba “Café 4 en 1”, saqué el sobre verde, la vertí en un vaso, añadí agua caliente y tomé mi primer sorbo. Yo no era un bebedor de café y no sabía a lo que debe saber un buen café, así que se lo di a mi esposa que siempre es honesta y sabía que iba a decir lo que pensaba. Su respuesta fue: “Esto sabe mejor que Starbucks” y Starbucks es una compañía multimillonaria, así que mis sensores de negocio se dispararon inmediatamente.

Hice una orden más de café, para conseguir más feedback por parte de otras personas. Compartí muestras con mis vecinos: 7 de los 10 que lo probaron, querían comprar o convertirse en distribuidores. Los otros tres querían saber si podían invertir en la empresa. Mis vecinos estaban bastante bien financieramente, así que esperaba que reconocieran y apoyaran mi esfuerzo empresarial.

Necesitaba un poco de información real, y nadie da información real como personas negativas y quebradas o en bancarrota, así que llamé a mi familia. Siempre bromeamos sobre esto, porque no importa cuán exitoso seas, 9 de cada 10 veces, tu familia siempre te verá como cuando eras un niño y te harán pasar momentos difíciles.

Le envié una caja de café a mi mamá para que lo probara y me diera su opinión. Nunca le dije que estaba evaluando una oportunidad de negocio, así que ella pensó que solo le estaba regalando café. Después de recibir las cajas, me llamó y dijo que necesitaba más café porque había VENDIDO 2 cajas. Eso me sorprendió porque yo solo le dije que lo probara y no que lo vendiera. Ella dijo que trató, pero que como le pidió que le diera su opinión, lo llevo al trabajo y en el descanso lo compartió con sus compañeros de trabajo. Después, ellos la llamaron diciéndole lo bien que se habían sentido y que querían más.

En ese momento supe que había encontrado la oportunidad que estaba buscando.

La razón por la cual dije SI a Organo Gold:
Mi madre ha estado en cada red de mercadeo en la que yo he estado y nunca jamás ha recibido un cheque a su nombre. Ella gana 2.500 dólares en su empleo y así mismo sus amigos. Le dijimos que construyera una lista con todos sus amigos, ella los llamaría y tan pronto les dijeran cuánto costaba el producto, hasta que 2 de sus amigos le dijeran NO. Y ahí estaba ella, en su hora del almuerzo en el trabajo después de tan solo ofrecer unas muestras a personas que conocía que ya eran consumidoras de café, y con los pedidos que le hicieron, se ganó 40 dólares en la hora del almuerzo.

Si mi madre pudo hacerlo, cualquiera puede.

Inmediatamente cité a una reunión a todos mis líderes y comenzamos nuestro negocio de Organo Gold el 28 de Septiembre del 2008. Ya había como 7.000 distribuidores en la compañía, así que no fui de los primeros en empezar el negocio. Comencé como distribuidor con el paquete Oro, así como los demás y trabajé por los siguientes 90 días como si debiera 250.000 dólares, a 45 días de mi juicio hipotecario y enfrentando un embargo nuevamente. Difícilmente podía dormir, comer, o ver a mi familia; un sacrificio bien recompensado porque yo sabía que esos 90 días nos trazarían el camino para el resto de nuestras vidas.

Después de obtener grandes resultados gracias al sistema que habíamos creado como líderes, el Señor Chúa me pidió que asumiera la Vice residencia de Ventas de la compañía. Era un cargo que estaba feliz de recibir porque una de las razones por las cuales escogí Organo Gold cuando lo hice, fue porque el liderazgo a nivel corporativo no estaba completo, así que había una oportunidad para mí de tener voz en la compañía para así proteger el campo. Basado en experiencias anteriores, he sentido que si hubiera podido tener voz a nivel de liderazgo corporativo, seguramente hubiera tenido un lugar al cual llamar hogar y haber creado para las próximas generaciones, algo que sí es posible gracias a las Redes de Mercadeo.

Sin importar mi título, yo soy un distribuidor de corazón. Cada decisión que tomo es pensando en los distribuidores que están en el campo, los que están en “Zona 1” primero. Yo soy un hombre de negocios que simplemente usa las Redes de Mercadeo como una plataforma para distribuir bienes y servicios.

Estar asociado a Organo Gold ha sido la mejor decisión de negocios y el éxito más grande en mi carrera profesional. Cuando juzgue a alguien, la mejor manera de hacerlo es de acuerdo a sus logros. Estoy muy emocionado de poder decir que tenemos y tendremos muchas más personas que han logrado y lograrán su libertad financiera gracias a Organo Gold.

Y ahora he creado propia compañía «IBUUMERANG».

Esto te lo contaremos en otro post.

IBÜÜMERANG ESPAÑA – EQUIPO PUERTA 111

Olga Maroto Grande – Jesús González Maroto

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